En la historia de la Breeders’ Cup Distaff, la edición de 1988 quedó marcada por una hazaña inigualable. Personal Ensign, invicta, selló su legado en la pista con el “13 de la buena suerte”. Este triunfo sigue resonando entre los fanáticos del hipismo y es una referencia obligada para los apostadores que buscan logros épicos.Leer más









